El sexo y las personas con discapacidad

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El sexo y las personas con discapacidad
El sexo y las personas con discapacidad
Las personas con discapacidad, independientemente de sus limitaciones, son seres que sienten y se interesan por el sexo. Sensaciones y deseos que son inherentes al ser humano y que forman parte del bienestar, la salud e incluso como una vía de comunicación entre hombre y mujeres. En esto hay que hacer una mención especial al erotismo, que aunque forma parte del acto sexual no significa el acto en sí. En estas personas puede alimentarse el deseo y practicar el erotismo tomando las medidas preventivas y llegando a conocer las limitaciones.
 
 
Aunque para la sociedad las personas con discapacidad son considerados niños o niñas, porque muchos aspectos de su desarrollo se ven comprometidos, el sexo en ellos es una realidad y debe tratarse de manera diferente y se desarrolla de manera diferente. Con el tiempo son capaces de preparar sus cuerpos para sentir y poder ejercer una vida sexual, pero el seguimiento y la información de un experto es importante. A través de estos expertos pueden canalizarse una educación sexual que evite algún tipo de trauma o frustración.
 
 
La discapacidad no limita las preferencias en el sexo
 
 
Es importante saber que las personas con discapacidad así como los adultos de la tercera edad también son deseadas, estos dos grupos de personas aunque muy distintas en su segmentación, se traen a colación pues suelen ser también limitadas al creer que ya a cierta edad o con ciertas condiciones mentales o físicas no son objetos de deseo. Hay que recordar que el deseo sexual viene acompañado de muchos factores, entre esos los sentimientos o la empatía emocional con una persona, que luego se puede reducir al sexo en sí.
 
 
Con todo y esto, si se afirma que las personas con discapacidad, además de ser deseadas y tienen la capacidad de sentir sexualmente, muchos de ellos son capaces de experimentar satisfacción sexual e incluso pueden tener hijos. Todo dependerá del nivel de lesión o desarrollo de la persona, entre esos problemas de erección, eyaculación y problemas de movilidad, así como el desarrollo de órganos fundamentales para crear. Pero asumirlo de entrada es un error.
 
 
Prevención y orientación en el sexo son el punto de partida
 
 
Entre los factores mas importantes que se deben tomar en cuenta a la hora de orientar sexualmente a las personas con discapacidad bien sea mental o motora, son métodos de prevención de enfermedades de transmisión sexual. Es posible que no lleguen a tomar conciencia plena de ello, pero una buena orientación ayudará a prevenir cualquier enfermedad o cualquier mal rato.  
 
 
Lo primordial es enseñarles con paciencia para qué y cómo son útiles los métodos anticonceptivos como el codón, asumiendo siempre que ya son adultos para tener su propia actividad sexual sana. La familia es esencial en este proceso, pues son ellos quienes deben permitir la libertad de que estas personas con discapacidad desarrollen y cumplan sus deseos de tener sexo como cualquier persona. Para la familia es indispensable recordarles que el sexo es tan natural como la relaciones humanas, y estas personas especiales serán consideradas normales en la medida en que la sociedad los trate como tal.